El periodismo después de Steve Jobs…

Steve Jobs (1955 - 2011)

Steve Jobs (1955 - 2011)

El gurú de las iCosas murió. Steve Jobs ya no estará más entre nosotros. Con apenas 56 años, el pensador de la compañía de la manzana abandona este mundo; y deja un camino incierto para el último producto de la compañía: el iPhone 4S, recibido con más penas que glorias, después de su anuncio por el nuevo CEO, Tim Cook. Hoy, gracias a los feeds de 233 Grados, recordamos los principales aportes de Jobs al periodismo.

La presentación del iPhone, en 2007, impulsó una mejora en los servicios de Internet móvil. Los usuarios ampliaron sus expectativas de información en este soporte y, según 233 Grados, “en apenas un año, prácticamente todas las cabeceras importantes de EEUU y de todo el mundo tenían una App para iPhone”.

Pero la sacudida fue aún mayor tras la presentación, en 2010, del iPad. Para la prensa, la aparición de una pantalla de apenas 10 pulgadas significaba la posibilidad de “leer muy cómodamente revistas y periódicos. Una vez más, había que renovarse o la muerte sería inminente. Apple, consciente de lo que hacía, cuando anunció el dispositivo ya tenía cerrados numerosos acuerdos con las más importantes cabeceras de EEUU, con The New York Times como adalid”.

El investigador español Juan Varela se cuestionaba en un artículo publicado recientemente la capacidad de Apple para consolidar un nuevo mercado en los medios como lo consiguió iTunes con la música. En el modelo iTunes, se revalorizó la visión del single y el consumo fragmentado. En cuanto a la prensa, las esperanzas actuales se centran en “recrear el kiosko en las aplicaciones”.

Si bien algunos medios como The Guardian afirman que “Steve Jobs enseñó al público a pagar nuevamente por los contenidos”, Varela responde categóricamente que esta idea es “una falacia”. “El legado de Jobs está más bien en una vuelta al negocio de los medios de pago con su capacidad para recortar la abundancia de internet -la redención de la inocencia de la gratuidad- y en una propuesta de renovación de los formatos y el producto donde los medios se convierten en aplicaciones”, considera.

La información gratuita resulta cada vez más amenazada ante la reivindicación de la calidad mediante el pago por los contenidos o servicios que deberán desarrollarse en interfaces adecuadas, privilegiando la exclusividad, la investigación y la inclusión del usuario como parte vital del producto comunicativo.

Las formas de interacción con los dispositivos móviles y las tabletas determinarán igualmente importantes cambios en los mecanismos de distribución de información de los medios. La aparición de las touch things imprime una nueva experiencia de navegación que ha implicado, incluso, el rediseño de medios como BBC para atender a la swipability, movimiento de dedos muy popular en el consumo de tabletas y teléfonos inteligentes.

Algunos apuntes esenciales realizados por Juan Varela trazan el mapa que deberán atender las nuevas propuestas informativas para móviles y tabletas:

– Pasar por una edición contextual de los contenidos

– Tener en cuenta el tiempo de la información y su vigencia

– Atender el momento de consumo de los usuarios

– Privilegiar las recomendaciones sociales

– Priorizar el despliegue gráfico y textual de acuerdo con los elementos informativos

Resumiendo, “la combinación de aplicaciones, movilidad, diseño táctil y un nuevo interfaz para los contenidos es el legado de Jobs”, señala el blog Periodistas 21.

Esta filosofía es coherente con la premisa de Jobs, quien declaró a la revista Wired en febrero de 1996:

La creatividad es simplemente conectar cosas. Cuando se pregunta a la gente creativa la forma en que hizo algo, se sienten un poco culpables porque en realidad no lo hacen, ellos solo ven algo que parecía obvio después de un tiempo. Esto se debe a que son capaces de conectar las experiencias que han tenido y sintetizar nuevas cosas. Y la razón por la que fueron capaces de hacer eso es porque han tenido más experiencias o han pensado más en sus experiencias que otras personas.

Siguiendo esta lógica, el periodismo después de Jobs deberá recrear a través de los bellos dispositivos legados por la compañía de la manzana, las experiencias de vida de los ciudadanos.

Uno de los legados apenas perceptibles de Jobs a la industria mediática data del año 2005. En el conocido discurso a los graduados de Stanford, Steve sentó la base para el mejor periodismo volviendo a las raíces del concepto de “trabajo”, ese que nace independiente de las iCosas.

El trabajo va a llenar gran parte de su vida y la única manera de hacerlo bien es amar lo que elijas. Si han escogido aún, sigan buscando. Al igual que con todos los asuntos del corazón, sabrán cuando lo encuentren. Y, como cualquier gran relación, se pondrá mejor con el paso de los años.

En su sitio, la compañía ha publicado un obituario a Steve Jobs que reza:

Apple ha perdido un genio creativo y visionario, y el mundo, un ser humano increíble. Aquellos que fuimos lo suficientemente afortunados para conocer y trabajar con Steve Jobs hemos perdido un querido amigo y una fuente de inspiración. Steve deja una compañía que solo él podría haber creado y su espíritu será siempre la base de  Apple.

La compañía de la manzana invita además a compartir pensamientos, memorias y condolencias a través de este correo electrónico.

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Comments
One Response to “El periodismo después de Steve Jobs…”
  1. Melkay dice:

    El diario chileno La Tercera recordaba hace pocos días, casi premonitoriamente, las 11 actitudes que hicieron a Steve Jobs ser STEVE JOBS, el líder de su industria:

    SOBREPASAR OBSTÁCULOS
    Mientras algunas de las más grandes cadenas de venta de dispositivos electrónicos en EE.UU. no le daban espacio a los productos de Apple, Jobs ideó la solución perfecta: la Apple Store. Desde la apertura de la primera en California en 2001, esta cadena se dedica 100% a distribuir desde iPods hasta los más avanzados Mac de escritorio. Diez años después, cuenta con más de 330 tiendas en 11 países, y se consolidó como uno de los estandartes del éxito de la compañía, además de significar un ícono fácilmente identificable para los consumidores. Así pasó por alto a los distribuidores principales del retail y armó un modelo de tienda especializado para su público.

    DARLE A LOS CLIENTES LO QUE QUIEREN
    Al contrario del resto de la industria, en Apple nunca se realizaron sondeos o focus groups durante la era de Jobs. Fue él el encargado de hacerle saber a los clientes lo que querían, incluso cuando no lo habían visto antes. Un ejemplo es el iPad, que creó los cimientos de la industria de los tablets. “Apple tiene una gran historia de hacerte desear -y comprar- cosas que no pensaste que necesitarías”, dijo Carl Howe, director de investigación de consumo de la consultora Yankee Group, a The Atlantic. “La gente suele no saber lo que quiere hasta que lo tiene al frente”, dijo Jobs a BusinessWeek en 1998.

    CONECTAR LOS PUNTOS
    Más que vender sus productos como series distintas sin características en común, Jobs demostró que vender la idea era más fuerte. Como una visión integrada, desde los reproductores de música hasta los más avanzados sistemas de edición de video de Apple están pensados para interactuar entre sí, presentando una interfaz limpia y sencilla que signifique una experiencia intuitiva para cada usuario. Desde los 90, Apple diseña cables y accesorios especialmente creados para combinar estéticamente con todos los elementos de una serie, además de incluir una configuración rápida y especializada dentro de un entorno Mac.

    UN EQUIPO DIVERSO
    La visión de Jobs sobre el desarrollo de nueva tecnología siempre rechazó la visión de compañías como IBM, en las cuales empleados de cuello y corbata programaban de manera casi mecánica. Su forma de ver el desarrollo de nuevos sistemas operativos incluía personal con diversos conocimientos que ayudaron a alcanzar la perfección de sus diseños en muchos aspectos. “Parte de lo que ha hecho al Mac algo genial es que entre la gente que trabajó en él habían músicos, poetas, artistas, zoólogos e historiadores, que de alguna forma también fueron algunos de los mejores científicos computacionales del mundo”, comentó Jobs. Uno de los miembros más célebres de su equipo fue John Sculley, un ex presidente de Pepsi que tomó su lugar como director ejecutivo por unos años. Jobs le ofreció el trabajo diciéndole: “¿Quieres pasar el resto de tu vida vendiendo agua azucarada, o quieres una oportunidad de cambiar el mundo?”.

    PENSAR DIFERENTE
    Una de las campañas publicitarias más icónicas de los 90 fue Think Different, que se alejaba del marketing tradicional en la venta de computadores entregando la imagen de una herramienta artística y creativa, que también podía manejarse con la productividad asociada en entonces los PC con Windows. La campaña contó con personajes como Yoko Ono, Bob Dylan y Jerry Seinfeld, acompañados del manifiesto de la compañía, que decía: “La gente suficientemente loca para creer que puede cambiar el mundo, esa es la que realmente puede hacerlo”. En la empresa, esta campaña se transformó en un ideal a seguir, impulsando la innovación que la llevó a su sitial actual.

    NO EXPLICAR MUCHO
    Para Apple, la simpleza es dicha. Jonathan Ive, diseñador del iMac, iPhone y iPad, dijo alguna vez que “estamos totalmente enfocados en intentar desarrollar una solución que sea muy simple, que como seres físicos podamos comprender con claridad”. La compañía se destaca por diseños e interfaces intuitivas, además de comercializar aparatos como el iPhone y iPad bajo el lema de “sólo funciona”, atrayendo a clientes que quieren lo último en tecnología, pero sin conocimientos avanzados sobre la materia. A esta simpleza se vincula el éxito del iPhone, cuyo comercial en EE.UU. recitaba: “Hay una aplicación para eso”, frase que se grabó en la memoria de los consumidores.

    VENDER SUEÑOS, NO PRODUCTOS
    En lo que coinciden muchos analistas y también fanáticos es que Jobs supo enganchar a los consumidores a un sentimiento de vínculo con la marca. No son sus productos lo que desean obtener, sino lo que representan. La gente quiere identificarse con ellos, y así lo han demostrado sus fervientes seguidores, que llegan incluso a acampar en las preventas de sus últimos modelos de iPhone. Sus productos, que llegan a tener ediciones especiales con partes de oro y diamante, son considerados por muchos como un objeto de estatus.

    CONFIAR EN LA INTUICION
    Tal como Jobs dijo durante un discurso en la U. de Stanford: “Hay que tener el coraje para seguir tu corazón y tu intuición. Estos ya saben qué es en lo que realmente te quieres convertir”.
    Jobs inició su trabajo en Apple en 1976 tras vender su auto para financiar los materiales necesarios para crear los primeros computadores portátiles de la compañía. Desde entonces, más de 300 patentes se han registrado a su nombre, entre las que están fracasos comerciales como el primer organizador portátil (Newton) y éxitos como las series iPhone y iPod.

    ALIARSE CON EL ENEMIGO
    ¿Se imagina lo que sería ver a Pepsi y Coca-Cola formando una alianza comercial? Algo así sucedió en la MacWorld Expo en 1997, en el cual Bill Gates y Steve Jobs anunciaron la inversión de US$ 150 millones de Microsoft en la compañía, que llevaba 12 años de pérdidas financieras. “La era de competencia entre Apple y Microsoft ha terminado”, anunció Jobs. “Esto se trata de volver a Apple a su estado inicial, y de poder hacer grandes contribuciones a la industria y volver a ser prósperos una vez más”, agregó.
    Años más tarde, Jobs se enfrentaría de nuevo a Gates con comentarios como “Office para Mac es el mejor programa que ha publicado Microsoft”.

    CREAR PRODUCTOS ATRACTIVOS
    Como un buen vendedor, Jobs sabía la importancia de la estética. En su regreso a Apple en 1996 tras el fracaso de NeXT, su propia compañía de computadores enfocados al desarrollo de aplicaciones y programación, se dio cuenta de que los productos de Apple tenían un diseño obsoleto y poco atractivo. En 1998, llamó a una reunión a los desarrolladores de sus computadores y dijo “¿Saben lo que está mal con la compañía? Los productos apestan, no hay nada de sexo en ellos.” Más de una década después, Apple es elogiada por crear algunos de los computadores mejor diseñados del mundo. En 2010, la revista Fortune eligió a Jonathan Ive, diseñador de la línea Mac, como el “diseñador más inteligente del mundo”.

    CAMBIAR LA VISION ORIGINAL
    Apple comenzó como una compañía de computación, pero Jobs supo que necesitaba ampliarse si quería convertirla en una empresa exitosa y rentable. Ya en 1996 auguraba que la compañía debía abarcar nuevos rumbos, cuando declaró a Wired que “el mercado para los computadores personales estaba muerto.” El lanzamiento de Final Cut Pro, uno de los primeros programas de edición de video que consolidó a los computadores Apple como herramienta audiovisual, fue el punto de partida para lograr la misión. Luego le siguieron los iPod, iPhones y iPad. En 2007, Jobs ordenó el cambio de nombre de la compañía desde Apple Computer, nombre con el que se fundó en 1976, a simplemente Apple Inc.

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